Somos dos turistas españoles que hemos recorrido la Patagonia, finalizando en Península Valdés. Hemos navegado entre las ballenas y visto en Caleta Valdés a los elefantes marinos y los pinguinos. El lugar nos impone un profundo respeto, y obliga a una toma de posición y conciencia.
El primer paso para salvar la vida de las ballenas es que sea más rentable fotografiarlas, paseándo entre ellas, que matarlas.Esto es lo que hacemos los turistas en la Caleta.
El segundo paso es reconocer su espacio natural, no inmiscuirse en su habitat, y dejarlas en paz educando a sus ballenatos y copulando tranquilamente. Pero se necesita que el lugar sea atractivo para las especies que allí van, y que conserve su virginidad. No solo el Parque Natural ha de ser preservado escrupulosamente. Su entorno también.Sean imaginativos para hacer desaparecer los basurales del entorno del Parque, y de la ciudad de Puerto Madryn.
No tengan miedo en adoptar las medidas más severas, aunque sean impopulares. Copien medidas sancionadoras de otras ciudades y países.Exijan inversiones y subvenciones para el reciclaje. Los basurales existentes son una vergüenza y deterioran gravemente el medio ambiente, atraen a las gaviotas carroñeras, y éstas a su vez, molestan y agreden a las ballenas. Tienen un ecosistema privilegiado, pero muy frágil.Las ballenas son su «gallina de los huevos de oro», y su expansión turística depende de ellas. Cuiden el entorno o en poco tiempo se quedarán sin él, sin ballenas, y sin atractivo turístico.
Porque no se engañen,los turistas europeos vamos a su zona por el avistaje de ballenas. Puerto Madryn, como ciudad, poco o nada tiene que ofrecer al turista.
Tómense este asunto como prioritario, o las generaciones futuras les exijirán resposabilidades por negligencia. Recuerden que a quien tienen que cuidar es a las ballenas. El turista se cuida solo.
[Anonymously Posted by: ‘Ignacio San Marcos y Lola Martinez’]